sábado, 10 de abril de 2010

Polonia llora por tragedia aérea

SMOLENSK, Russia

Un viejo avión ruso donde viajaban el presidente polaco Lech Kaczynski y miembros de la dirigencia militar, política y religiosa de ese país se estrelló el sábado en medio de una densa niebla.

El grupo viajaba a una ceremonia para marcar el 70 aniversario de la matanza de miles de oficiales militares polacos a manos de la policía secreta soviética en 1940.

Los polacos lloraban ante sus televisores, bajaron las banderas a media asta y colocaron cintas negras en sus ventanas luego de escuchar que los principales miembros del gobierno yacían muertos en un bosque a poca distancia del lugar de la masacre en el bosque de Katyn, uno de los mayores traumas nacionales de Polonia.

Miles de personas, muchos llorando, colocaron velas y flores en el palacio presidencial en el centro de Varsovia. Muchos dijeron que el accidente es el peor desastre en Polonia tras la II Guarra Mundial.

Veinte monjes tocaron la campana Zygmunt en la Catedral Wawel de Cracovia --el lugar de sepultura de los reyes polacos--, un toque reservado para momentos de profunda importancia o dolor.

El accidente también impactó a Rusia. El primer ministro Vladimir Putin se hizo cargo personalmente de la investigación rápidamente y en público ofreció sus condolencias, junto con el presidente ruso Dimitri Medvedev.

"En este día difícil el pueblo de Rusia está al lado del pueblo polaco'', declaró Medvedev, según el servicio de prensa del Kremlin.

Trozos del avión yacían esparcidos en una amplia zona en medio de árboles deshojados y pequeños incendios en los bosques cubiertos de niebla. El extremo de la cola del avión con los colores rojo y blanco de Polonia surgía de entre los restos humeantes. Las indicaciones tempranas apuntaban a un error del piloto en medio de la densa niebla como causa del accidente, según varios funcionarios.

A bordo estaban el presidente del banco nacional, el vicecanciller, un capellán del ejército, el jefe de la oficina de seguridad nacional, el viceportavoz del Parlamento, el jefe del Comité Olímpico polaco, el comisionado de derechos civiles y al menos dos ayudantes presidenciales, indicó el Ministerio de Exteriores de Polonia. Maria, la primera dama, también murió.

"Esto es increíble, este Katyn es trágico y maldito'', comentó el antecesor de Kaczynski, Aleksander Kwasniewski, a la televisora TVN24.

Es un "lugar maldito, de un simbolismo horrible'', indicó. "Es difícil creer. Da escalofríos''.

La policía militar sufrió las mayores pérdidas. Entre los muertos estaba el jefe del Estado Mayor del Ejército, el comandante en jefe de la Marina, y los jefes de las fuerzas de aire y tierra, quienes hacían el emotivo viaje para honrar a los oficiales polacos asesinados por la NKVD, siglas de lo que era la policía secreta soviética en la época de la masacre.

Algunos de los que estaban a bordo eran familiares de los oficiales asesinados en la matanza de Katyn. El Ministerio de Emergencias de Rusia declaró que había 97 muertos, 88 de la delegación del gobierno polaco. El Ministerio de Exteriores de Polonia informó que había 89 personas en la lista de pasajeros pero que uno no se presentó para el vuelo de escasamente una hora y media desde el aeropuerto principal de Varsovia.

Lech Kaczynski fue otrora un activista anticomunista y junto con su hermano encaminó al país tras la caída de la Cortina de Hierro por un sendero nacionalista y conservador.

Kaczynski, de 60 años, siguió una política prooccidental y proestadounidense desde la caída del comunismo. Respaldó con entusiasmo el plan de establecer un sistema antibalístico estadounidense en Polonia, la nación más importante de la Unión Europea entre sus nuevos miembros orientales.

El nacionalismo de Kaczynski y su hermano gemelo, Jaroslaw --quien fue primer ministro y ahora lidera la oposición-- complicó en ocasiones sus relaciones con sus vecinos europeos y Rusia. Lech Kaczynski se opuso al Tratado de Lisboa antes de firmarlo finalmente en noviembre.

No hay comentarios: